El pasado mes de octubre, se presentó en Madrid un nuevo test que permite detectar el linfedema, para poder tratar el sistema linfático precozmente a su deterioro en pacientes operadas de cáncer de mama, como también personas que padecieron cáncer de ovarios, próstata y melanoma.

Las estadísticas señalan que entre un 20 y un 30% de los pacientes con cáncer de mama y que son sometidas a un vaciamiento axilar, acaban padeciendo un linfedema secundario. Este acostumbra a derivar del tratamiento oncológico, que reduce sustancialmente la movilidad de la zona afectada.

Este test es una prueba sencilla que consiste en administrar al paciente una microinyección de indocianina verde, un tipo de colorante de color verde utilizado en diagnósticos médicos. Mediante la utilización de un escáner de fluorescencia, dicha sustancia permite contrastar el transporte de la linfa entre la extremidad afectada y la extremidad sana.

De esta manera se puede detectar si hay un mal funcionamiento linfático en alguna extremidad antes de que surjan complicaciones como consecuencia de la cirugía ganglionar.

Médicos especialistas subrayan que esta prueba permitirá detectar antes el linfedema secundario, y por consiguiente, que el tratamiento quirúrgico aumente su efectividad notablemente, lo que lo convierte en un gran aliado para poder tratarlos.