Después de hablar de la importancia de la fisioterapia como tratamiento para el buen mantenimiento del linfedema, hoy os presentamos la terapia linfática acuática y sus beneficios.

Respetando el flujo de la linfa

Con el método de la terapia linfática acuática (ALT) conseguimos respetar aún más el flujo de la linfa, ya que con esta terapia haremos unos ejercicios en una piscina a unos 31-33ºC y con ello sumamos los beneficios del ejercicios normal a los dados por el medio acuático, gracias a los siguientes factores:

  • La propulsión de la linfa mediante contracciones musculares, es decir, bomba muscular.
  • Las turbulencias generadas con el movimiento, que se utilizan para los automasajes.
  • La flotabilidad que mejora la calidad de movimiento de los linfedemas con fibrosis.
  • La presión hidrostática asegura que el flujo linfático sea en el sentido adecuado, es decir, disto-proximal (hacia las axilas e ingles), cosa que no nos asegura el ejercicio fuera del agua.

Objetivos

Con las sesiones de la terapia linfática acuática conseguimos lo siguiente:

  • Reducir a corto plazo el volumen del miembro pero sin medidas de compresión y ejercicios, aliviando los síntomas.
  • Un clima relajante gracias al agua templada, la música, el ritmo de los ejercicios, etc.
  • Mejora de la calidad de vida, sobre todo en el aspecto emocional y social.