Síntomas de linfedema

Síntomas linfedema

El linfedema no suele desarrollarse de forma inmediata, por lo que los primeros síntomas pueden ser la sensación de pesadez en el brazo o que algunas zonas se endurezcan, sobre todo aquellas que soportan una presión como la cara anterior del brazo y la parte del codo. Conocer estos primeros síntomas puede evitar que se agrave posteriormente el linfedema, y que permite instaurar un tratamiento precoz de fisioterapia.

Los síntomas posteriores se aprecia un aumento del diámetro del brazo y, en ocasiones, dolor y dificultad en la movilización.

El aumento del perímetro del brazo conlleva un cambio en la apariencia física al que habrá que adaptarse. Estos cambios pueden afectar negativamente al estado de ánimo y la autopercepción y a la forma de relacionarse con los demás, pudiendo deteriorarse la calidad de vida. De ahí la importancia de acudir al seguimiento que tanto tu oncólogo como tu fisioterapeuta te pauten. El seguimiento fisioterapéutico permitirá realizar un diagnóstico precoz y aplicar el tratamiento de fisioterapia de inmediato, evitando así la evolución del linfedema.

La inflamación causada por el linfedema abarca desde cambios leves, apenas perceptibles en el tamaño de su brazo o pierna a la hinchazón extrema que puede hacer que sea imposible el uso de la extremidad afectada. Si el linfedema es causado por el tratamiento del cáncer, es posible que no note ningún hinchazón hasta meses o años después del tratamiento.