¿Cómo se diagnostica el linfedema?

diagnostico linfedema

Si se aprecia un ligero volumen u otra alteración del brazo en el mismo lado de la intervención debes consultarlo en primer lugar con tu oncólogo para que realice una exploración clínica exhaustiva y pueda realizar las pruebas que sean las más oportunas para un posible diagnostico de linfedema.

Los dos aspectos más importantes para realizar el diagnóstico de linfedema son el examen físico y la historia clínica en caso de alteración del brazo o extremidad.

En algunos casos, se puede hacer un linfangiograma que supone la inyección de un medio de contraste en los vasos linfáticos y radiografías del área. Se requiere una intervención quirúrgica de la linfangiografía de los vasos linfáticos que se van a inyectar ya que es proceso difícil.

La técnica de la linfoscintigrafía es una sustancia radiactiva que se concentra en los vasos linfáticos se inyecta en el tejido afectado y luego se realiza un mapa utilizando una gammacámara que toma imágenes de la ubicación del marcador radiactivo. Este procedimiento es menos invasivo, se realiza con más facilidad y usualmente se utiliza como sustituto de la linfangiografía.

Si el diagnóstico médico es de linfedema, debes acudir entonces a un fisioterapeuta para que tras la exploración y diagnóstico fisioterapéutico pueda adaptar el tratamiento a tu caso en concreto.

Para el diagnostico de linfedema los fisioterapeutas emplean un método muy sencillo y eficaz, que consiste en la medida del diámetro del brazo cada 5 cm por encima y por debajo de la parte ósea del codo. Diferencias mayores de 2 cm en dos medidas consecutivas entre el brazo afectado y el brazo normal se consideran clínicamente relevantes. La medición del brazo se acompaña siempre de la palpación del brazo y tórax afectos para detectar las zonas más endurecidas así como de diferentes maniobras de drenaje que proporcionan información sobre los cambios de textura del linfedema. Esto permite adaptar el tratamiento fisioterapéutico a cada caso en concreto.