Fisioterapia para prevenir el linfedema tras un cáncer de mama

El linfedema puede aparecer en mujeres que han sido intervenidas por cáncer de mama, siendo el brazo el lugar más habitual. Suele aparecer en una de cada cuatro mujeres operadas, sobre todo durante el primer año tras la cirugía.

Es de vital importancia la fisioterapia para prevenir el linfedema tras un cáncer de mama. La fisioterapia no es curativa pero sí que es preventiva, de esta forma logramos reducir sus síntomas y que se propague evitando de este modo complicaciones mayores.

Los principales síntomas que provoca un linfedema son:

  • Hinchazón del brazo del lado afectado, dolor, sensación de tirantez y pesadez.
  • Problemas en el hombro (falta de movilidad, capsulitis adhesiva, dolor neuropático, infecciones y problemas dermatológicos).
  • En algunos casos puede afectar al estado de ánimo por el aspecto que presenta la extremidad afectada.

Medidas preventivas que debemos seguir

  • El miembro afectado debe mantenerse en una posición en declive de 45º apoyado en almohadas.
  • Es muy importante la higiene, por eso hemos de mantener limpia la zona afectada, evitando humedades, roces y cortes en la piel.
  • Tenemos que evitar llevar ropa ajusta o cualquier objeto que pueda obstruir o dificulte la circulación del miembro afectado.
  • Diariamente tenemos que ejercitar la zona afectada porque con las contracciones musculares beneficiamos a los vasos linfáticos, ya que éstos no tienen capacidad contráctil.
  • También debemos realizar ejercicios respiratorios.
  • Movimientos de las cervicales como rotar, subir y bajar la cabeza.
  • Realizar círculos con los hombros, flexionar y extender los brazos abriendo y cerrando las manos, hacer giros de muñecas y llevar cada dedo de la mano hacia el pulgar haciendo pinza.

 

Fuente: elcorreo.com