El linfedema y el lipedema son dos afecciones muy similares, especialmente en su exploración cuando el linfedema se da en las dos extremidades, pero el linfedema y el lipedema tienen diferencias sustanciales, y es importante saber en qué consisten y qué implica cada una.

El linfedema es una afectación crónica que supone la acumulación de líquido linfático generalmente en brazos o piernas, apareciendo en muchas ocasiones solamente en una de las extremidades, debido a causas congénitas (linfedema primario) o a una patología de cáncer (linfedema secundario), especialmente cáncer de mama, ya que para tratarlo hay que quitar los ganglios axilares, que forman parte del sistema linfático. El linfedema puede afectar a ambos sexos, aunque es más habitual en mujeres, especialmente porque el cáncer de mama también es más frecuente en el sexo femenino.

Según la distribución, ubicación y aspecto de los vasos linfáticos de la extremidad se puede hablar de un lifedema de grado 1 (piel blanda con edema), grado 2 (piel con edema duro al tacto) o grado 3 (piel dura o leñosa).

El lipedema también es una enfermedad crónica, que consiste en una acumulación de células grasas, localizada generalmente en las piernas, usualmente en las dos extremidades, y es una patología propia de mujeres. Lo que hay es solamente grasa, no se acumula líquido linfático, por lo que no se trata de un problema circulatorio, aunque posteriormente esta acumulación de grasas pueda derivar en complicaciones provocando un linfedema secundario (lipolinfedema). Como enfermedad crónica requiere un control médico y un tratamiento de fisioterapia específicos. El tratamiento comprende drenajes linfáticos manuales y vendajes por capas.

Según la severidad y grado de afectación en la piel y extremidades el lipedema se clasifica en 3 etapas clínicas: grado I (piel con superficie normal con pequeños nódulos), grado II (piel irregular y dura) o grado III (piel deformada con nódulos de varios tamaños).

Ambas enfermedades son crónicas y se pueden tratar con la técnica quirúrgica de la Linfoliposucción. Esta técnica se hace con un instrumental específico para no lesionar vasos ni capilares venosos ni linfáticos y se aplica tanto en linfedemas como en lipedemas. Es una técnica en la que hay una mejora importante de la calidad de vida del paciente en el aspecto funcional para realizar las actividades laborales, domésticas y de higiene personal de la vida diaria.

En el caso del lipedema es una técnica resolutiva si después de la cirugía hay una continuidad del tratamiento del lipedema. Eres decir, que el paciente continúe llevando las medias de compresión y continúe realizando ejercio físico como la natación y nordwalking.

En el caso de los linfedemas, la Linfoliposucción se aplica en linfedemas que se encuentran en un estadio II-III donde los principales signos son el edema, la fibrosis y la acumulación de tejido adiposo. En estos casos la técnica no es resolutiva, es paliativa. Con esta cirugía se reduce el volumen y el peso del linfedema, pero es muy importante que también el paciente continúe llevando la manga o la media compresiva y que continúe realizando natación y nordwalking.