Cada vez más se acercan las fiestas navideñas y con ellas, las mesas repletas de alimentos. Todo esto supone un verdadero quebradero de cabeza para muchos pacientes con linfedema pero, no deben llevar ningún tipo de dieta estricta. Deberán realizar pequeños cambios de alimentación para generar una rutina saludable.

Es importante no engordar y mantener un peso estable o óptimo, ya que la obesidad no ayuda ni a la disminución ni al mantenimiento del linfedema. Para conseguirlo, se deberá realizar una alimentación saludable acompañada de ejercicio físico adaptado para cada paciente y como rutina diaria. És recomendable combinar estas dos pautas mencionadas con un tratamiento periódico por un fisioterapeuta especializado.

Pautas alimenticias

Para realizar una buena alimenación, hay que seguir las siguientes pautas:

  • Seguir una buena hidratación sin excederse.
  • Realizar la base de la dieta, ingerir numerosas frutas y vegetales. Las verduras y hortalizas han de prepararse sobre todo al vapor o poco cocinadas para que los nutrientes no pierdan sus propiedades nutricionales.
  • Evitar añadir sal en los alimentos. Una dieta saludable y variada aporta el sodio suficiente como para no necesitar un aporte extra.
  • Ingerir pocos hidratos de carbono y elegir siempre la variedad integral de los cereales, harinas, arroz, pan, etc. Así ayudaremos a que el nivel de glucosa en sangre se mantenga más estable y protegeremos la microflora intestinal.
  • Cuidar de consumir grasa de alimentos saludables. Hay que realizar un consumo moderado de grasas ya que una ingesta excesiva puede doblar el volumen de quilo producido en el intestino y añadir una cantidad extra de fluido al sistema linfático. Evitar el consumo de grasas trans.
  • Reducir el consumo de carne roja, intentando que el aporte proteico de la dieta provenga sobre todo del pescado y la carne de ave.
  • Reducir el consumo de cafeína y alcohol.
  • En algunos casos puede ser necesario el aporte de suplementos alimenticios, pero estos siempre deben de estar supervisados por un especialista.

En el caso de no poder obtener acceso a un terapeuta con experiencia en linfedema, prueba a consultar con otro proveedor de asistencia médica. Habla con esta persona sobre como empezar a planificar un plan de ejercicios y que material es el más recomendado para utilizar en dicho plan, como las prendas de compresión.