Tratamiento de linfedemas en Barcelona

Es importante conocer los métodos para saber cómo tratar un linfedema en una extremidad, a continuación os explicaremos los conceptos para mantener un cuidado diario.

Un linfedema se forma en el momento que sufrimos una sobrecarga del sistema linfático en una de nuestras extremidades, en el cual se genera un exceso de linfa que sobrepasa la capacidad de drenaje de la misma. Como ya hablamos en unas de nuestras noticias el linfedema es la secuela más importante en el tratamiento de cáncer de mama.

Es el fisioterapeuta quien se encargara de todo tratamiento físico aplicando técnicas de Drenaje Linfático Manual y medidas de contención/compresión. Es importante saber que la eficacia de tratamiento consiste en aplicar 4 medidas fisioterapéuticas las cuales se aplican en dos fases distintas: Fase 1 o también llamada descompresión y Fase 2 o de mantenimiento.

Cómo tratar un linfedema en una extremidad

Empecemos a explicar cómo tratar un linfedema en una extremidad de la forma más sencilla pero eficaz:

La llamada Fase 1 o de descompresión consiste en mantener unos cuidados higiénicos de la piel, ya que al sufrir un aumento del volumen de la extremidad nuestra piel se vuelve más delicada, es por eso que debemos aplicar cremas hidratantes y un uso de jabón neutro, debemos controlar mucho nuestro cuidado en la piel ya que juega un papel primordial.

El siguiente paso consiste en realizar un drenaje linfático manual, el cual debe ser realizado por un fisioterapeuta experimentado en la materia, que sepa realizar dicho drenaje y conozca los tratamientos que deben ser aplicados tras la cirugía y radioterapia por el cáncer de mama.

El paso de drenaje no tiene otra función que reabsorber el linfedema y reactivar la circulación linfática superficial.

Justo después de aplicar el tratamiento de drenaje deberemos aplicar un vendaje el cual en ninguna situación nos debería molestar en nuestro día a día, es muy importante controlar que el vendaje no se nos afloje en ningún momento. El vendaje nos ofrece un incremento de la absorción de nuestro linfedema en la extremidad disminuyendo el flujo del sistema venoso.

Fisioterapia para tratar un linfedema

El primer vendaje lo relizará el fisioterapeuta, pero el paciente deberá aprender a colocársela con la ayuda del profesional, ya que deberá hacerlo en más de una ocasión en la fase de mantenimiento del tratamiento.

Debemos tener claro que en esta fase podemos pasar por diversas contradicciones con el drenaje y vendaje, las más frecuentes son:

Lesiones en la piel como dermatitis, eccemas o afectación ganglionar formado por el tumor.

Infecciones comunes como gripe o bronquitis, locales como linfangitis, trombosis o trombo-flebitis en la extremidad afectada.

La segunda fase también llamada mantenimiento con media de compresión, consiste en emplear una media de compresión la cual se adapta al tamaño de la extremidad, dicha media debe llevarse todo el día para crear una buena compresión.

Realizaremos los mismo ejercicios que los aplicados en la prevención de linfedema, pero en esta fase ejercitaremos siempre con la media de compresión para generar así un mayor beneficio.

No debemos dejar los cuidados higiénicos en segundo plano en ningún momento, todo lo contrario es en esta fase donde debemos extremar el uso de cremas hidratantes y el jabón neutro para mantener una piel sana.