Es muy importante saber cómo prevenir un linfedema después de padecer cáncer, dado que este aparece más fácilmente después de sufrir esta enfermedad. Concretamente, están en mayor riesgo las personas que después de este cáncer se han sometido a radioterapia o una cirugía donde les han extraído grandes cantidades de ganglios linfáticos.

Pese a que el linfedema puede aparecer después de sufrir casi cualquier tipo de cáncer, está relacionado principalmente con el cáncer de mama, el cancer de próstata, los cánceres en la zona pélvica, el linfoma, el melanoma y en los cánceres de cabeza y cuello.

En el caso del cáncer de mama, el más afectado por el linfedema, si la persona se ha sometido a una cirugía en la axila para extirpar los ganglios o nódulos linfáticos, el riesgo de sufrir un linfedema es del 10%. Y si además debido a este cáncer ha recibido radioterapia, las posibilidades de padecer un linfedema suben al 20 – 25%. Y en general, de las mujeres diagnosticadas por el cancer de mama, el 20% padecerán un linfedema en 6 meses, el 36% en 1 año y el 54% en los siguientes 3 años.

¿Cómo prevenir el linfedema después de un cáncer?

No hay manera para prevenir un linfedema con una plena eficacia después de un cáncer, pero sí se pueden reducir los riesgos  con los siguientes consejos:

  • Hacer revisiones: Hay que programar revisiones regularmente. En éstas se podrá ver si se descarta la presencia de linfedema. En el caso de las mujeres con cáncer de mama también deben hacerse mamografías.
  • Informar cambios: Se debe informar de cualquier cambio en su piel a su médico. Ya sea en cuanto a tonalidad, dureza o incluso sensaciones de la persona por tal de prevenir cualquier indicio de linfedema.
  • Higiene: Tratar de llevar una higiene adecuada con la piel para evitar cualquier tipo de infección u hongos, quemaduras, o lesiones. Hay que mantener la piel limpia y seca. Y en caso de sufrir cualquier herida o derivados, siempre hay que limpiarla y protegerla.
  • Alimentación: Se debe seguir una alimentación con una dieta equilibrada destacando las frutas, verduras y legumbres por tal de evitar padecer sobrepeso. En el caso de que ya tengas, debes hablar con tu endocrino. También es importante evitar tanto el consumo de alcohol como el de tabaco.
  • Hacer ejercicio: Hay que utilizar las partes afectadas por el cáncer en las actividades cotidianas para poder sanarlas y fortalecerlas. Se dispone de determinados ejercicios específicos para disminuir las posibilidades de padecer un linfedema, los cuales debes hablar con tu médico. Cabe recordar que un hacer un ejercicio excesivo, te puede jugar en tu contra y aumentar tus posibilidades.
  • Adecuar la vestimenta: Debes evitar llevar cualquier tipo de ropa ajustada. Tampoco es aconsejable llevar joyas, correas ni ningún tipo de pulsera o derivados que te queden muy justos. En el caso de los sostenes, tienen que ser flojos para que no te aprieten ni los hombros ni los pechos.